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24 mayo, 2011

LA NUEVA ECONOMIA: RELATO DE UN DESENCANTO


Como nueva economía, termino acuñado por primera vez por el semanario  Business Week- fue  definido el periodo de crecimiento económico extenso y de baja inflcion de la economía de los EE.UU. Robert Samuelson, analista de The Washington Post, la describió como un estado mental, una promesa sin ningún tipo de peligros que reforzaba la convicción de que las maravillas tecnológicas permiten a la economía disfrutar de un permanente estado de ebullición.

El corazón de la nueva economía  es la productividad, que puede elevarse  de dos maneras; porque trabajamos más horas, o porque disponemos de tecnologías potentes y modernas que nos hacen capaces de producir mas cosas en el mismo horario de trabajo.

Como realidad, o como ideología y mito del capitalismo, la nueva economía merece la atención del periodismo por varias razones: porque cambio la vida cotidiana de millones de personas y la mirada del mundo; porque ha transformado la manera de entender la prosperidad de las naciones  y el origen de las crisis económicas.

Sin embargo, el escenario donde se representa más concretamente es la bolsa de valores. Nunca antes tantos ciudadanos habían invertido sus ahorros  o se habían endeudado en los mercados bursátiles, comprando acciones de compañías  de las que apenas conocían el nombre.

La inversión popular en la bolsa de valores es una de las expresiones del llamado capitalismo popular, una denominación con la que la ex primera ministra británica Margart Thatcher designo su proceso de privatizaciones, y que se ha extendido en el mundo en las dos ultimas décadas  El capitalismo  popular ha gozado de buena salud porque  desde sus principios  de los ochenta no ha habido recesiones profundas  y duraderas en las  grandes economías del mundo.


Por: Shirley Díaz Mogollón