Como nueva economía, termino acuñado por primera vez por el semanario Business Week- fue definido el periodo de crecimiento económico extenso y de baja inflcion de la economía de los EE.UU. Robert Samuelson, analista de The Washington Post, la describió como un estado mental, una promesa sin ningún tipo de peligros que reforzaba la convicción de que las maravillas tecnológicas permiten a la economía disfrutar de un permanente estado de ebullición.
El corazón de la nueva economía es la productividad, que puede elevarse de dos maneras; porque trabajamos más horas, o porque disponemos de tecnologías potentes y modernas que nos hacen capaces de producir mas cosas en el mismo horario de trabajo.
Como realidad, o como ideología y mito del capitalismo, la nueva economía merece la atención del periodismo por varias razones: porque cambio la vida cotidiana de millones de personas y la mirada del mundo; porque ha transformado la manera de entender la prosperidad de las naciones y el origen de las crisis económicas.
Sin embargo, el escenario donde se representa más concretamente es la bolsa de valores. Nunca antes tantos ciudadanos habían invertido sus ahorros o se habían endeudado en los mercados bursátiles, comprando acciones de compañías de las que apenas conocían el nombre.
Por: Shirley Díaz Mogollón
