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18 mayo, 2011

¿LOS CANDIDATOS ESCUCHAN A LA POBLACIÓN?

La  pugna  de  los  partidos  políticos  por  ganar  el sillón presidencial comenzó  con más fuerza  en esta segunda vuelta ,  pues  los representantes buscan ganarse  la aceptación de  los pobladores a  toda costa; sin embargo esta vez la multitud no se dejará embaucar con simples promesas, dichas solo por salir del paso.
La población se cansó de tantas mentiras y de tantas campañitas políticas, que lo  único  que  hacen  es  confundir  cada  vez  más  y  más   a  la  ciudadanía, utilizándonos, para que ellos se llenen los bolsillos a costillas de uno, pues en un  principio  ofrecen  el  oro  y  el  moro  y  al  momento  de  ejecutar  con transparencia su función, se echan al olvido.  

La inseguridad que  tiene el electorado es cada  vez mayor, pues no quieren caer de nuevo en  lo mismo. Solo buscan encontrar a un personaje que sea capaz  de  sacar  adelante  a  su  país,  capaz  de  enfrentarse  a  todas  las adversidades, con el único fin erradicar la pobreza y mejorar la calidad de vida de los pobladores. 
¡Honestidad! Es  lo que  la multitud pide a gritos a  los  futuros  representantes, quienes tendrán que liderar y velar por el bienestar de todos los ciudadanos. Sin  embargo,  hasta  el  momento,  solo  se  presentan  candidatos  como poseedores de  las mejores  cualidades que  consideren  importantes para que den  luz  verde  a  la  aceptación  de  la  población,  más  no  propuestas convincentes.

Si  tan  solo  los  candidatos  se  hicieran  una  autocrítica, analizaran  y  se preguntaran  imparcialmente ¿Por qué  la población debe creer en ellos? ¿Son  realmente capaces de cubrir  las expectativas que espera el pueblo?; distintas fueran las cosas. Confiar ciegamente en lo que prometen los candidatos durante su campaña, es una utopía; pues todos sabemos que se trata de un lindo sueño, que nunca se hará realidad, y sería pedir demasiado a estos futuros representantes. El  dinero  invertido  en  las  campañas  electorales  es  sumamente  alto, convirtiendo  así,  a  los  candidatos,  en  simples  títeres, manipulados  por  ese billetito  verde  que  a  todos  nos  gusta  tener  en  nuestros  bolsillos  o  en  las famosas cuentas corrientes. 
                      
Shirley Diaz Mogollon