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31 mayo, 2011

Día Mundial sin tabaco; miles mueren cada día

El tabaquismo es la segunda causa de muerte en el mundo, a raíz de esta consideración se desarrolló una charla organizada por el DIF de Madero. La trabajadora social Alma Rosa Álvarez afirma que en el mundo, los 650 millones de personas que fuman, eventualmente morirán de forma prematura a causa del tabaco.
Autoridades celebran Día Mundial sin Tabaco con plática relacionada con los severos daños causados por el cigarro.


Francisco I. Madero, Coahuila.-Con motivo de la celebración del Día Mundial sin Tabaco, las autoridades del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia -DIF-, impartieron hoy una plática relacionada con los severos daños que al organismo provoca la adicción al cigarrillo.

De acuerdo con la información que la mañana de hoy fue proporcionada por María Concepción González López, directora del DIF en Madero, se supo que dicha reunión informativa tuvo lugar al filo de las diez de la mañana del martes, en las oficinas de la mencionada institución, cuyo tema le fue expuesto a las personas asistentes por la trabajadora social Alma Rosa Álvarez Quezada.

Se dijo que la expositora informó a los participantes que el tabaco es la segunda causa de muerte en el mundo y está comprobado que la mitad de las personas que fuman actualmente de forma regular  unos 650 millones de personas eventualmente morirán de forma prematura a causa del tabaco. Igualmente alarmante es el hecho de que cientos de miles de personas que nunca han fumado mueren cada año de enfermedades causadas por la exposición al humo de tabaco ajeno.

González López declaró que este día se instituyó con la intención de llamar la atención mundial ante la amplia presencia de consumo de tabaco y los efectos negativos para la salud (que supone 5.4 millones de muertes en todo el mundo anualmente). Los estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) crearon el Día Mundial Sin Tabaco en 1987. En los últimos veinte años, el día ha sido recibido con entusiasmo, pero también con resistencia en todo el mundo, por parte de gobiernos, organizaciones de salud pública, fumadores, productores y la industria del tabaco.



Por: Adriana Collazos Rojas