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31 mayo, 2011

Venta de terreno del Asilo de Ancianos de Chiclayo es ilegal

¿En pecado? Congregación vendió el terreno en 4’600,000 dólares. Una comisión de regidores avaló la irregular operación.

 El regidor de la Municipalidad Provincial de Chiclayo, Marco Arrascue Pasapera, reiteró que la venta del terreno donde se ubica el Asilo de Ancianos de Chiclayo, no procede legalmente. Dicho terreno fue entregado en 1948 en cesión de uso por una acaudalada familia lambayecana a la comuna chiclayana, cuyo alcalde en ese tiempo era Carlos Castañeda Iparraguirre y una vez construido, lo otorgó a una congregación religiosa para regentar el albergue.
Indicó, ceder en uso significa que este terreno solo ha sido dado para la construcción y funcionamiento del asilo, por lo tanto, no puede ser vendido a terceros; si la municipalidad en este caso no lo autoriza, entonces, la venta no es legal.
Reveló que la “Congregación de las Hermanitas de los Ancianitos Desamparados”, al realizar la venta del inmueble a los comerciantes de la asociación, Inversiones Juan Cuglievan con RUC 20480811187 recibieron aproximadamente unos 4’600,000 dólares, cuando su precio tranquilamente puede llegar a unos 10 millones.
Dijo también que esta venta no es legal, ya que, la congregación religiosa, ni la iglesia, son dueñas del terreno. En tanto hoy se llevó a cabo una sesión de consejo para tratar el tema de la venta que acordó posponer el dictamen para una próxima sesión.
“Este proceso de venta del terreno fue avalado desde el municipio por una comisión que se encargó de dar luz verde a este proceso, integrada por los regidores Edilberto Gonzales Latorre, Víctor Alfaro Latorre y el funcionario Filiberto Ramos”, sostuvo el regidor.
“Al exponer este caso en la sesión de consejo, hoy, di cuenta del vacío legal de esta transacción y finalmente después de una deliberación, se optó por posponer la sesión”. Manifestó, Marco Arrascue.
Finalmente, trascendió que la venta está siendo cuestionada por la mayor parte de los regidores quienes están solicitando la anulación de la misma y el esclarecimiento de los hechos.


Por: Adriana Collazos Rojas